viernes, 27 de noviembre de 2020

Diario de un adolescente.

El silencio de lo sombrío, de lo rutinario, de lo que no decimos.
Tan tenebroso como la ambigüedad de las sonrisas.
Cuales ni pomos ni picaportes puedan escindir de lo soberano, de lo ficticio, abandonando la incertidumbre.
Cuando el reír es sosiego.
Descarriándonos en las curvas más bonitas, que brillan por sí solas.
Envolviendo los sentimientos en vendas, siendo incapaz de ver lo que tenemos delante.
Hacer del ayer un desentendido, viviendo el hoy sin ansiar que pasará el mañana.
La vida es un gesto, el amor un rayo fecundo; el vestido de todas las grandes esperanzas en la belleza.

domingo, 22 de noviembre de 2020

Serendipia.

Me quedé viviendo en las canciones que me mandabas; las mismas con las que fuí un cadaver.
Te quedaste con todas las mías, cavándoles su propia tumba.

Y no conozco manera más bonita de morir, que hacerlo con música.